Sus productos, para los que han desarrollado sus propias patentes, tienen un claro objetivo: la prevención de explosiones de gas. Quien vea, por ejemplo, las películas “El coloso en llamas” (John Guillermin e Irwin Allen, 1974) o “Terremoto” (Mark Robson, 1974) puede comprobar los efectos que acarrea una fuga de gas alimentada por una simple chispa. Aunque en estos filmes los desastres eran a mayor escala, no hay que olvidar que un pequeño incidente puede hacer volar la casa de nuestros sueños o el restaurante donde una familia ha depositado sus ahorros para que sea su medio de subsistencia y, además, puede provocar daños a terceras personas (empleados, comensales etc…)

Todo ello se encuentra en la mente de los responsables de Safebuild que recogen el testigo de Antonio Esteban Frades, precursor en 1972 de la sociedad “Estudios y Aplicaciones Electrónicas. La calidad de los productos de Safebuild ha quedado sobradamente demostrada. No en vano se han realizado 14.000 instalaciones de los mismos en España, el continente europeo y los países árabes.

Con un equipo formado por personas dinámicas, ágiles y resolutivas en Safebuild se trabaja a conciencia para garantizar al cien por cien la seguridad de las personas y de las construcciones. Con los productos de Safebuild el usuario dormirá tranquilo en la calidez de su hogar o cenará en un buen restaurante con absoluta despreocupación de que una fuga de gas pueda tener lugar. La seguridad y la calidad son sus señas de identidad por lo que, con Safebuild, están en buenas manos.